Ventajas del jardín autóctono

Volver

La jardinería mediterránea es un tipo de jardinería basada en el mínimo consumo de agua, y en el uso de especies nativas adaptadas a las condiciones climáticas del ámbito mediterráneo.

Se trata de una jardinería en la que prima el uso de plantas autóctonas frente a las exóticas. Aunque también introduce especies que, aunque siendo foráneas, se encuentran totalmente naturalizadas. 

Las plantas de uso vetado en esta jardinería son las consideradas como exóticas invasoras. Estas son especies que tienen un comportamiento dominador sobre el resto de plantas locales, y que ponen en riesgo la supervivencia de muchas variedades autóctonas.

Son diferentes y variadas las ventajas que sobre el medio ambiente y sobre nuestra economía tiene la jardinería autóctona. A continuación se señalan las más relevantes:

Los jardines autóctonos están compuestos por plantas adaptadas al clima y al suelo de su entorno.

Se trata de plantas poco exigentes en agua, por lo que las necesidades de riego serán bajas. En general, después de los dos primeros años de desarrollo, las plantas son capaces de sobrevivir prácticamente sin riego.

  • Tienen una escasa necesidad de fertilizantes y productos químicos. Las plantas autóctonas son en su mayoría de carácter rústico por lo que pueden prescindir de fertilizantes químicos. Presentan una mayor resistencia contra plagas y enfermedades; y además, muchas de ellas tienen propiedades repelentes contra insectos.
  • Los jardines autóctonos son de bajo mantenimiento debido a su carácter forestal y a las propias características de las plantas. Debido a éste hecho y a las peculiaridades anteriores, el jardín mediterráneo resulta más económico que un jardín convencional o exótico.
  • Existe una amplia variedad de plantas autóctonas para su uso en jardinería, lo que supone múltiples posibilidades de color, textura, forma, etc. y sus combinaciones.
  • Es posible, dentro de la variedad de planta autóctona, encontrar diferentes especies que florezcan a lo largo de todo el año. De modo que un jardín mediterráneo puede diseñarse para que esté florido en todas las estaciones.
  • La mayoría de plantas autóctonas son de hoja perenne, es decir, que no pierden su follaje. Por consiguiente, el jardín se mantiene siempre verde y vivo.
  • Las plantas autóctonas se reproducen por si mismas, por lo que en jardines mediterráneos maduros es habitual que nuevos ejemplares de las plantas existentes aparezcan por si solos.
  • Los jardines autóctonos favorecen la integración paisajística y visual del jardín con su entorno mediterráneo natural.
  • Los jardines mediterráneos facilitan el equilibrio ecológico entre especies del jardín con su medio natural circundante.
  • Además, este tipo de jardines, fomenta la biodiversidad de flora y fauna siendo mucho más valiosos ecológicamente que los jardines convencionales.

 

Uso de cookies de jardinsostenible.eu

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y la experiencia de uso de este sitio web. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

ACEPTAR